Meditación
La respiración consciente
Este ejercicio, gracias a una respiración en 4 fases equilibradas, tiene virtudes fisiológicas útiles para atravesar los momentos de estrés. Al practicarlo, reiniciamos nuestro sistema para sentirnos más ligeros.
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Instrucciones
Observa tu respiración natural: tómate unos momentos para observar tu respiración automática, que se compone de 2 fases: inspiración y espiración.
Añade 2 nuevas fases de suspensión: una suspensión con los pulmones llenos después de la inspiración y una suspensión con los pulmones vacíos después de la espiración, sin forzar el bloqueo.
Alarga progresivamente: respira en 4 fases (inspiración, suspensión con los pulmones llenos, espiración, suspensión con los pulmones vacíos) contando 1 tiempo por cada fasa. Aumenta progresivamente a 2 tiempos, luego a 3, luego a 4 tiempos por cada fase. Si te resulta cómodo, puedes llegar hasta 5 tiempos.
Vuelve progresivamente a tu respiración normal: cuando una de las fases se vuelva incómoda, haz el camino inverso: vuelve progresivamente a 4, luego a 3, 2 y 1 tiempo, hasta recuperar tu respiración natural.

Nota
El objetivo no es alargar la respiración a toda costa. No dudes en retroceder para sentirte cómodo/a durante toda la práctica. Tómate el mismo tiempo para volver a la respiración automática que para alargar la respiración.




